sábado, 27 de julio de 2013

"Tempus Fugit"

Sí, sí... ya sé que eso de que el tiempo vuela es un tópico clásico entre los clásicos, pero no por eso menos cierto. Llevamos ya una semana aquí, ¡quién lo diría! y ya estamos dando vuelta a la esquina desde la que se ve el final, pero no por eso decae el ritmo (el del campamento, claro, porque el mío está hecho unos zorros...) gracias a la tensión que mantienen todavía muchos de los energúm... de los acampados e increíblemente, alguno de los monitores.
Amaneció un hermoso día, así que después del desayuno y las tareas del día, fuimos a la playa a aprovechar el sol que no vaya a ser que en el futuro a corto plazo se torne bien escaso, y eso que el agua está fría de carayo; pero bueno, unos se bañan y como los pimientos de Padrón, otros non. Pero toman el sol, juegan al voley, etc...
De comida hoy toco una exquisita menestra de verduras con carne y un revuelto de champiñones, jamón, y bacon que estaba de chuparse los dedos; de postre, melocotón.
Protestas calladas en el tendido de los que les toca fregar (junto con la limpieza de baños son las tareas digamos... menos apreciadas...) y un rato de tiempo libre hasta la hora de formación. Hoy les propusimos emular la tradición budista de las banderas de oración típicas del Tibet. Consistió en repartir a cada miembro de los grupos unos trozos de tela de distintos colores para que en ellos escribieran una plegaria, hicieran un dibujo, pusieran el nombre de alguien a quién quieran recordar o lo que se les ocurriera en ese sentido. Mañana las colgaremos en el campamento como hacen en las lejanas cumbres tibetanas.
Y en un cambio de tercio tan nuestro, pasamos a la Gynkana de agua o guerra de globos que todos sabéis que consiste en mojar cuanto más puedas a los demás; mira tú que gracioso hombre... Como lo del agua es previsible y ya estábamos todos calados hasta los huesos, me pareció pertinente añadir un toque de harina para animar un pelín el cotarro, lo malo es que alguno os irá con una costra por la orejas que no vayáis a pensar que han contraído ningún tipo de patología dermatológica, que va... frotando se irá, supongo...
La guerra de globos debió abrirles el apetito porque no dejaron ni las raspas. Hoy Marta nos deleitó con una exquisita sopa y unas deliciosas albóndigas (hechas por ella, ¿eh...? nada de precocinados ni nada que se le parezca...) con patatas fritas y yogur de postre.
Tareas de nuevo y nos fuimos a la playa, sí, sí... no me confundí (cosa que sería probable porque ya no veo ni las teclas...) Hoy vivieron una experiencia de oración en la playa. Previamente escribieron en un papelín algún deseo, frase, pensamiento que quisieran enviar a quién pudiera recibirlo, metidos todos en una botella que arrojamos al mar. De las 70 había unas cuantas memeces, pero también había alguna muy decente.Por ejemplo: "disfruta de la vida, pero también debes de pensar en los demás". "No seas lo que quieran que seas. Sé lo que eres". "No dejes que alguien te diga que no puedes hacer algo". "Disfruta de la vida y recuerda que todo lo que valga la pena no será fácil, ¡inténtalo! y "Allí dónde vayas, proclama la Buena Noticia"; como veis, aunque no sean de cosecha propia, al menos pueden leerse; las chorras, casi que mejor las dejo para mejor ocasión... Intenté que se quedaran con el momento. Escuchando el mar. A la luz de las antorchas, tendidos (y casi dormidos) sobre la arena, rodeados de amigos... Que guarden ese momento y lo que significa. Y por qué están aquí. Vuelvo a lo de siempre; ¿qué pensarán...? Ya les decía que tenían dos opciones: disfrutar de ese momento como una oportunidad, o pasar el rato a esperar que acabe para volver al campamento e irse a dormir sin más. Cada uno habrá hecho su elección y espero que haya sido la primera y que en algún momento de esos que les da por contar algo, os hablen, entre otras cosas, que un día, fueron a la playa de noche y aunque casi dormidos, intentaron pensar que es lo que se llevaron de otros campamentos, o que les gustaría llevarse de este. Y no es nada, material, que quepa en la maleta. Ojalá sea algo tan grande, que sólo quepa en sus corazones...
Mañana más.

8 comentarios:

  1. Carlos, gracias por todo (incluido el blog), y dale un beso a Pablo Naves de sus padres que se acuerdan mucho de él (pero no "y viceversa"). Ye lo que ahi.

    Carlos Naves

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  2. Preciosa crónica Carlense, con banderas tibetanas, albóndigas Martianas..¡y pimientos padroneses!
    ¡¡Ánimo Carlos y muchas gracias por todo!!

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  3. Carlos, tenemos que felicitarte particularmente por el programa de actividades de cada año (encima, con el reto de ser temático). Sabemos que es muy difícil combinar la finalidad esencial del campamento con las expectativas lúdicas de los chicos y no cabe duda de que lo vienes (lo venís) consiguiendo. Prueba superada, una vez más. Toña y Vicente.
    PS: Gracias por hacer uso legítimo de la fuerza para conseguir que nuestro hijo nos dedicara ¿20 segundos? al teléfono. Un beso, Ángeles.

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  4. Ni que decir tiene que me muero de envidia ¿sana....? Disfrutad que ya queda poco.
    Un abrazo.

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  5. Parece que todo va viento en popa !!! Felicidades y besos Para Todos !!!!!

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  6. Que lujo de campamento!Espero ellos sepan disfrutarlo, aprovecharlo y agradecerlo. Ya hubiera querido yo en mis tiempos a su edad poder "vivir", solo una pequeña parte de lo que ahora ellos tienen.
    Muchas gracias Carlos y hazlas extensivas a todo el equipo. Tenéis un gran mérito. Ya queda muy poquito y seguro que cuando acabe todo, algunos lo echaran de menos.
    No tengo ninguna noticia de mi hijo pero como dice el refrán "la ausencia de noticias, son buenas noticias". Espero que así sea. Un saludo. Reyes

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  7. Nos parece muy bonito eso de meter pensamientos en una botella y lanzarla al mar. ¿Qué mejor manera de no olvidarlos nunca?. Y las banderas tibetanas ondeando al viento... ¡Québ guapo suena todo!. Lo de las albóndigas me produce mucha impresión,sois cerca de 80 personas ¿no?. Amasar albondigas para todos supone una cantidad que probablemente pase bastante de las 300 bolitas de carne...¡ufff!.
    Gracias por todo, sabemos que nuestros hijos estan decididos a repetir.
    Los primos de Gabi y Fer se acuerdan mucho de ellos, igual, el año que viene se apuntan también

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  8. Este día me lo pase geniaaaaaal:)

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