Ya lo decía Hervé Vilard en aquella canción que los que peináis canas recordaréis de "Capri c'est fini"; pues bien, con su permiso, diremos también: "Perbes, c'est fini" (o casi) que queda quizá lo peor: sobrevivir a la noche de gala y desarmar el kiosco mañana que tiene su tela... En estos momentos de la noche, vuestros queridos vástagosno están precisamente con suspiros motivados por el ansia de veros, que va... están despiertos y bien despiertos y temo que no acordándose mucho de vosotros ni deseando vovler a Oviedo; parafraseando el título de la famosa película de Sydney Pollack, digo "danzad, danzad benditos"; el amigo Pollack no decía benditos precisamente, pero tampoco vamos a establecer comparaciones poco afortunadas...
Dado que nos queda cuerda para rato, aprovecho el momento de cierta calma lo más alejado posible del epicentro musical para tejer las últimas líneas nocturnas con las que cumplí puntualmente día a día para haceros, desde la distancia, partícipes de nuestro viaje. Os lo dije en Oviedo: vuestra participación, en el proyecto de catequesis y de campamento que modestamente queremos desarrollar, es fundamental. Os propongo un reto "quid pro quo". Nosotros cumplimos con la información diaria; ahora queremos prolongar la vida del blog un par de días más. Usémoslo para trasladar las últimas impresiones de vuestros hijos, haced vosotros la crónica de los ecos que os lleguen a vuestros hogares de los días de Perbes. Mirad a ver qué cosas nuevas (si las hay...) hay en las mochilas de vuestros hijos; incluso, que sean ellos los que escriban el epílogo a estos días de convivencia parroquicampamental. No os llevará mucho tiempo y servirá para que la llama de "Perbes 2013" no se extinga del todo, estéril e inútil, mañana mismo nada más que pongan un pie en Oviedo, no es mucho esfuerzo y qué menos, ¿no...? ¿Es mucho pediros...? Para nosotros (y me atrevo a decir que para vosotros también) es importante y puede ser interesante. Esperamos vuestra contribución y la de los acampados regresados.
El día de hoy fue soleado en lo climático. Por la mañana la dedicamos a la recopilación de las imágenes y testimonios que vimos a lo largo de estos días y a revisar los montajes que ellos hicieron en la formación. Y a intentar hacerles comprender que la formación, que sabemos que no es lo que más les gusta, puede llegar a ser lo más importante de nuestro campamento, en tanto y cuanto que puede servir para aportar un ladrillo en la construcción del muro de su propia esencia como seres humanos, en la consolidación de sus valores humanos y cristianos, que tanto monta, y a darles herramientas para ser, en definitiva, mejor personas. Sabemos que es muy difícil, mucho, muchísimo... pero bueno, nadie dijo que fuera fácil. Tengo la sensación muchas veces de que por uno les entra y por otro les sale, y quizá así sea, qué le vamos a hacer... Las dudas me asaltan, es legítimo que así sea, pero desde luego la única forma de no cosechar, es no sembrando.
La experiencia de una vivencia de campamento es importante y espero que para vuestros hijos así haya sido. Y en nuestro caso, el elemento diferenciador, el valor añadido a otros campamentos, queremos que sea esa orientación pastoral, educativa y cristiana, ¿lo logramos...? Quién sabe. Con la ayuda de Dios, seguro.
Para comer tuvimos cocido de garbanzos con todos su compango y un arroz con leche que nos hizo Marta que vamos, vamos... Sólo os digo una cosa. Preguntadles. Si me permitís contaros una anécdota y dado que se cuenta el pecado pero nunca el pecador, os digo lo que dijo hoy un acampado: una de las cosas por las que me da pena marchar es por la comida. - Pero bueno hombre, si vuelves a la comida de mamá... - Por eso... - respuesta del ínclito. No ye pa matalos...?
De tarde hicimos la revisión general que habrá que analizar y los pequeños una sesión con juegos de los de toda la vida. Los mayores acabaron el torneo de fútbol pendiente y luego la cena y la inevitable preparación para la noche con su correspondiente sesión fotográfica. Y llegamos al punto de partida.
Ayer os dije que os diría mi impresión sobre lo vivido y aun partiendo que ni consejos ni vasos de agua a quién no te los pida voy a decirla. Son críos en la inmesísima mayoría muy buenos. Tenemos la suerte de conocer a la mayoría de la catequesis y a algunos desde hace muchos años. Son críos sanos, nobles, buenos... pero el fantasma del egoísmo, de la autosuficiencia, de la indolencia ruge por los largos y fríos pasillos que todos llevamos dentro. Son dejados de sus cosas. Sus tiendas cada día están más desorganizadas, las normas -escasas y sencillas- que les dimos el primer día, se cumplen mal (callar cuando hablan los monitores, apagar las luces de los baños cuando no hay nadie, recoger el material, cuidar de los demás, ser cuidadosos en el comedor y con la comida, participar con entusiasmo de las tareas...) les cuesta y mucho. Buena parte de nuestros cabreos vienen por ese camino. Y como dije, consejos vendo y para mí no tengo, pero tenemos que educar (mi incluyo, por supuesto...) más en la generosidad, en la solidaridad con el que tengo al lado, en la disciplina, en el respeto...valores tradicionales que siempre han existido y existirán, pero que a veces, quizá con mayor frecuencia de la necesaria, dejamos en el tintero.
Bueno, quizá me extienda demasiado y como tantas otras veces, para no decir nada, pero once días de tan intensa convivencia y observando tan de cerca a cada uno, dan para mucho...
Antes de cerrar la ventana y apagar la luz y dejar el campamento al reino del silencio con la única compañía del mar, quiero dejar también constancia de mi agradecimiento a todo el equipo de monitores sin los que por supuesto, nada de esto hubiera sido posible. Ellos son los que pelean día tras día con los críos, los que ponen empeño sin límites en los juegos, los que sirven la comida, los que dirigen las tareas de limpieza... un equipo con mezcla de experiencia y veteranía con bisoñez y futuro. Ahí han estado dando lo mejor de sí mismos: Ángeles, con larga experiencia pastoral encima, psicóloga y madre, así que a quién mejor dejaríais a vuestros peques, responsable en buena medida de la formación que prepara con tanto cariño y convencimiento que lo contagia. Crisanto, quién pareciera conocer el elixir de la energía perpetua, auténtico espejo en que los que quieren aspirar a ser monitores, debieran mirarse. Patxi, incombustible. Cada día más querido y admirado por todos. Siempre pendiente de que no falte nada, que todo esté en orden, con más paciencia que el santo Job. Dejando todo como una patena y siempre con una sonrisa. Ni reñir sabe...
Gloria, con ese don que tiene de unir firmeza, cariño y eficacia germana. Siempre dispuesta y a disposición. Siempre alegre. Siempre preocupada por que todo salga de la mejor manera posible. Y aunque esta sí que riñe, es imposible verla enfadada más de un minuto. Nano, cercano y admirado por muchos. Aunque sé que planea un golpe de mano, espero que siga mucho tiempo con nosotros porque se está convirtiendo en una pieza clave. Marta Vila, una mocosa en Villamanín que después de tantos campamentos y con ya unos cuantos añitos sigue sin criar una miaja de sentido; pero ahí está su gracia, llega a todos con tanta facilidad que es una más. Y tiene la virtud del arte que tan bien nos viene a veces. Laura y Raquel. ¿cuándo dejaron de ser acampadas...? Son la continuidad. El futuro. Monitoras de la cantera parroquial, puro cariño hacia los críos. ¡Las adoran! Marta Querol, casi recién llegada a la catequesis y por primera vez en nuestro campamento, savia nueva que nos viene también, nueva visión y un grupo acompañado durante todo el curso que seguro agradecieron enormemente su esfuerzo por acompañarnos. Carlos Jr. ¿Qué puedo decir de un hijo salvo que me siento orgulloso de que después de 11 campamentos siga siendo pieza de este proyecto...? Ojalá descubra en los campamentos todo lo mucho y bueno que yo descubrí en días ya muy lejanos y que ahora intento contar a otros. Y Jorge, desde la distancia o en los días aquí siendo el nexo de unión más claro entre pastoral parroquial y diocesana y este humilde proyecto de campamento. Marta "Chuchua", sin sus artes culinarias estaríamos perdidos. Y servidor, que humildemente y cada vez con menos energías, intento que esto vaya adelante... e intento contároslo... Y ojalá que entre todos logremos, como decía san Ignacio de Loyola, que todo sea "a mayor gloria de Dios".
Recordad el "quid pro quo". Nos vemos estos próximos días, pero ya desde el silencio, comodidad, tranquilidad... ¡paz! del hogar, dulce hogar.
Perbes 2013 acaba aquí, pero el viaje sigue...
Os esperamos.
Un recorrido viajero desde Perbes a un mundo a veces lejano, en ocasiones cercano, pero siempre diferente...
martes, 30 de julio de 2013
lunes, 29 de julio de 2013
Domingo campamental
Santas y buenas:
Menos mal que ya va quedando menos porque esto de andar dando el palique a estas horas, coincidiereis conmigo que tiene su tela... Los días van pasando en un fluir continuo tan raudo y veloz que casi no nos da tiempo a asimilar que efectivamente, las hojas del calendario, emulan a la foresta otoñal y ciao, ciao... esto se acaba.
El día amaneció como últimamente entre Pinto y Valdemoro, nubes por aquí, nubes por allá, amenaza de lluvia entre retazos de sol... esquizofrenia climática... Desayuno con croissants, hay nivel ho... Y luego fregoteo rápido que fuimos a misa a san Pedro de Perbes en un hermanamiento sampedrino. La iglesia a rebosar y aplauso final para los chicos de san Pedro de los Arcos por su actuación animando la liturgia con presencia y cantos. Anécdota del día: el reencuentro treinta años después con Ramona la Parrula, propietaria del bar donde íbamos años ha, a tomar el café.
Después de la misa, los de bachiller quedamos en el pueblo charlando un rato y el resto regresaron al campamento para terminar las tareas del día. La actividad de la tarde fue un rastreo hasta la playa de Beer; saliendo por grupos cada diez minutos, cual aguerridos exploradores siguiendo las pistas que iban encontrando por el camino, pero hete aquí, que de repente, a lo zorro, sin previo aviso, una nube más negra que el sobaco de un grillo, empezó a despotricar encima de nuestras cabezas y vayan ustedes a saber por qué, empecé a sentir cierta simpatía solidaria con el amigo Noé. Dado que de aventuras tienen lo justo y aunque nadie menguó, que se sepa, por mojarse bajo la lluvia, y si no que se lo digan a Fred Astaire y su amiga Ginger, pues a buscar corriendo el coche para que no se os mojen y presto al rescate acudí; eso sí, el que cogió la mojadura padre sé yo quién fue... Entre Ángeles y yo, al menos a los más pequeños los pusimos a buen recaudo. Después de unos cuantos chaparrones y dado que nunca llovió que nun parara, todo volvió a su ser y a la hora de la cena, lucía el sol... Menú del día: crema de verduras, picadillo (casero), patatas y revuelto, todo un guiño a la gastronomía patria.
Y la velada: noche de terror. Este año sin salir del campamento, tenían que descubrir quién era el asesino y quién el fiambre; alguno dirá que bah! que birria, que no asustaba a nadie... Miente. Más de uno y de dos se han llevado buenos sustos. Sé de uno que casi se le sale el corazón del pecho cuando le agarraron inesperadamente del pie... de boquita, todos muy gallos, pero al cocer, mengua...
Y bueno, última noche que tenemos oportunidad para estar juntos. La revisión, el cuento y la oración. Sobre la revisión, poco han dicho; mañana compartiré con vosotros mi visión de la jugada. El cuento, una preciosa narración de los Hermanos Grimm, no lo acabé porque había casi más personal rendido en los brazos de Morfeo que siguiendo las andanzas de "El pobre y el rico" y la oración la prepararon, muy bien por cierto, los chicos de 2º de bachiller, que tienen que demostrar que merecen los galones... Algunos ya acumulan experiencia de diez campamentos.
Pues nada, que esto vuela y ya tocamos el martes con la punta de los dedos, pero aún nos queda mañana, con muchas cosas por hacer (y bailar...¡cielos!) y el martes con el horror de recoger todo; pero eso es harina de otro costal y dejemos que a cada día le baste su afán.
Domingo en Perbes. Así fue y así se lo hemos contado.
Mañana más... y mejor...
Menos mal que ya va quedando menos porque esto de andar dando el palique a estas horas, coincidiereis conmigo que tiene su tela... Los días van pasando en un fluir continuo tan raudo y veloz que casi no nos da tiempo a asimilar que efectivamente, las hojas del calendario, emulan a la foresta otoñal y ciao, ciao... esto se acaba.
El día amaneció como últimamente entre Pinto y Valdemoro, nubes por aquí, nubes por allá, amenaza de lluvia entre retazos de sol... esquizofrenia climática... Desayuno con croissants, hay nivel ho... Y luego fregoteo rápido que fuimos a misa a san Pedro de Perbes en un hermanamiento sampedrino. La iglesia a rebosar y aplauso final para los chicos de san Pedro de los Arcos por su actuación animando la liturgia con presencia y cantos. Anécdota del día: el reencuentro treinta años después con Ramona la Parrula, propietaria del bar donde íbamos años ha, a tomar el café.
Después de la misa, los de bachiller quedamos en el pueblo charlando un rato y el resto regresaron al campamento para terminar las tareas del día. La actividad de la tarde fue un rastreo hasta la playa de Beer; saliendo por grupos cada diez minutos, cual aguerridos exploradores siguiendo las pistas que iban encontrando por el camino, pero hete aquí, que de repente, a lo zorro, sin previo aviso, una nube más negra que el sobaco de un grillo, empezó a despotricar encima de nuestras cabezas y vayan ustedes a saber por qué, empecé a sentir cierta simpatía solidaria con el amigo Noé. Dado que de aventuras tienen lo justo y aunque nadie menguó, que se sepa, por mojarse bajo la lluvia, y si no que se lo digan a Fred Astaire y su amiga Ginger, pues a buscar corriendo el coche para que no se os mojen y presto al rescate acudí; eso sí, el que cogió la mojadura padre sé yo quién fue... Entre Ángeles y yo, al menos a los más pequeños los pusimos a buen recaudo. Después de unos cuantos chaparrones y dado que nunca llovió que nun parara, todo volvió a su ser y a la hora de la cena, lucía el sol... Menú del día: crema de verduras, picadillo (casero), patatas y revuelto, todo un guiño a la gastronomía patria.
Y la velada: noche de terror. Este año sin salir del campamento, tenían que descubrir quién era el asesino y quién el fiambre; alguno dirá que bah! que birria, que no asustaba a nadie... Miente. Más de uno y de dos se han llevado buenos sustos. Sé de uno que casi se le sale el corazón del pecho cuando le agarraron inesperadamente del pie... de boquita, todos muy gallos, pero al cocer, mengua...
Y bueno, última noche que tenemos oportunidad para estar juntos. La revisión, el cuento y la oración. Sobre la revisión, poco han dicho; mañana compartiré con vosotros mi visión de la jugada. El cuento, una preciosa narración de los Hermanos Grimm, no lo acabé porque había casi más personal rendido en los brazos de Morfeo que siguiendo las andanzas de "El pobre y el rico" y la oración la prepararon, muy bien por cierto, los chicos de 2º de bachiller, que tienen que demostrar que merecen los galones... Algunos ya acumulan experiencia de diez campamentos.
Pues nada, que esto vuela y ya tocamos el martes con la punta de los dedos, pero aún nos queda mañana, con muchas cosas por hacer (y bailar...¡cielos!) y el martes con el horror de recoger todo; pero eso es harina de otro costal y dejemos que a cada día le baste su afán.
Domingo en Perbes. Así fue y así se lo hemos contado.
Mañana más... y mejor...
domingo, 28 de julio de 2013
Esti sábado, chifló...
Coime, no vamos a ser los únicos que chiflen... Mirad. Amaneció el cielo completamente despejado, una hermosa mañana en la que el azul del Atlántico, limpio e inmenso, nos invadía la casa, pero como dice el dicho, que poco dura la alegría en casa del pobre, así que en menos que canta un gallo, no sé de donde carayo salieron todo ese tropel de nubes que así, sin más ni más, que mira que son ganas de jorobar, dejaron caer unas gotas. Pues a poner calzado cerrado, jersey, etc... no acabas de ponerlo y sale el sol. Ummm... para mí que ya no sólo me vacilan los guajes... Despelote de nuevo. Llueve. ¡A ver si se aclara hombre!
Hoy tuvimos la visita de algunos padres primerizos, que pudieron al menos, ver de un poco más de cerca nuestra realidad y de paso, dar unos miminos a los vástagos con la vana ilusión de que le echaban mucho de menos y que estaban deseando verlos y que mira que si al vernos quieren venir con nosotros... ¡¡JA!! No nos caerá esa breva... Para mí, y no os ofendáis, lo que estaban deseando era que os pirárais... Bueno, bromas a parte, está bien que veáis dónde están vuestros hijos, al menos por una vez.
Como al final el día parecía que se inclinaba por el lado del sol, pues para la playa que se fueron. ¡Ah! Primero estuvimos conociendo una realidad paraguaya de una orquesta que es más que un grupo de gente que hace música. Se llama "Los Sonidos de la Tierra" Ellos fabrican sus instrumentos con desechos que sacan de la basura y lo que también pretenden es una tarea de integración, de apoyo a niños de la calle y una tarea no sólo musical, sino claramente solidaria y social; os pego el enlace por si os interesa:
http://www.youtube.com/watch?v=ZqeaBonSPQA
Como me tocó ir a Pontedeume a hacer la compra, me quedé sin playa, qué le vamos a hacer... así que volví para la comida que hoy fue a base de unos riquísimos espaguetis con carne que como si fuera por obra y gracia del mismísimo Hodidini, volaron por ensalmo; de segundo bacalao con tomate; delicioso. Y de postre fruta. Se me olvidó comentar que los más peques hicieron un ingenioso taller en el que convertieron unos depresores (los palos de toda la vida con los que nos miraban las anginas, vamos...) en unos divertidos muñecos. Los mayores tuvieron oportunidad de transformar una camiseta condenada al ostracismo y al olvido en una moderna, original y muy fashion camiseta; no creo que la pongan nunca, ni siquiera sé si la llegaréis a ver, pero reconozco que hasta a mí mismo me sorprendió el resultado.
La tarde, consecuencia del vacile al que nos somete Eolo, fue como para sacar una cometa... aparecería enganchado en la Torre de Hércules lo más cerca... ¡qué viento! Me tocó de nuevo viaje a Pontedeume para cambiar un vendaje a uno de los pata chuflas y de paso otra consulta médica que afortunadamente no pasó a mayores; la de la farmacia como si me conociera de toda la vida... hasta me regaló un peluche de la abeja Maya!! ¿cómo me habrá visto...?
¿Me creeréis si os digo que ya no me acuerdo de lo que hicimos después...? ¡Ah! Empezaron a preparar el momento álgido del día; la velada. Hoy fue una velada de bailes en la que cada grupo era una tribu urbana; góticos, raperos, pijos... pondré etc. porque ni me acuerdo de los nombres, ellos se curraron los disfraces y la verdad es que estuvo ¡genial! Fue divertida y original Espero poder colgar las fotos en Picasa para que las podáis ver, porque merece la pena verles. Ya os contarán... De jurado de esta especie de tú si que vales, tuvimos a Ana, Pablo y Juan Luis, monitores de varios de los campamentos de nuestra particular historia que hoy nos vinieron a visitar, acompañados por Marta que hoy dejó los fogones para ejercer de jurado.
Por cierto, cenaron hamburguesa (hechas por el carnicero de Miño) con ensalada y croquetas y un heladín de postre.
Una breve oración, porque el día caprichoso, decidió que tocaba lluvia y para la tienda. Hace rato que no oigo ni una mosca, así que el cansancio, además de darme a mí por el saco, también es mi aliado para que se callen los angelitos...
Pues otro día que se fue y ya hizo la semana desde que llegamos.
Mañana más.
Ciao.
Hoy tuvimos la visita de algunos padres primerizos, que pudieron al menos, ver de un poco más de cerca nuestra realidad y de paso, dar unos miminos a los vástagos con la vana ilusión de que le echaban mucho de menos y que estaban deseando verlos y que mira que si al vernos quieren venir con nosotros... ¡¡JA!! No nos caerá esa breva... Para mí, y no os ofendáis, lo que estaban deseando era que os pirárais... Bueno, bromas a parte, está bien que veáis dónde están vuestros hijos, al menos por una vez.
Como al final el día parecía que se inclinaba por el lado del sol, pues para la playa que se fueron. ¡Ah! Primero estuvimos conociendo una realidad paraguaya de una orquesta que es más que un grupo de gente que hace música. Se llama "Los Sonidos de la Tierra" Ellos fabrican sus instrumentos con desechos que sacan de la basura y lo que también pretenden es una tarea de integración, de apoyo a niños de la calle y una tarea no sólo musical, sino claramente solidaria y social; os pego el enlace por si os interesa:
http://www.youtube.com/watch?v=ZqeaBonSPQA
Como me tocó ir a Pontedeume a hacer la compra, me quedé sin playa, qué le vamos a hacer... así que volví para la comida que hoy fue a base de unos riquísimos espaguetis con carne que como si fuera por obra y gracia del mismísimo Hodidini, volaron por ensalmo; de segundo bacalao con tomate; delicioso. Y de postre fruta. Se me olvidó comentar que los más peques hicieron un ingenioso taller en el que convertieron unos depresores (los palos de toda la vida con los que nos miraban las anginas, vamos...) en unos divertidos muñecos. Los mayores tuvieron oportunidad de transformar una camiseta condenada al ostracismo y al olvido en una moderna, original y muy fashion camiseta; no creo que la pongan nunca, ni siquiera sé si la llegaréis a ver, pero reconozco que hasta a mí mismo me sorprendió el resultado.
La tarde, consecuencia del vacile al que nos somete Eolo, fue como para sacar una cometa... aparecería enganchado en la Torre de Hércules lo más cerca... ¡qué viento! Me tocó de nuevo viaje a Pontedeume para cambiar un vendaje a uno de los pata chuflas y de paso otra consulta médica que afortunadamente no pasó a mayores; la de la farmacia como si me conociera de toda la vida... hasta me regaló un peluche de la abeja Maya!! ¿cómo me habrá visto...?
¿Me creeréis si os digo que ya no me acuerdo de lo que hicimos después...? ¡Ah! Empezaron a preparar el momento álgido del día; la velada. Hoy fue una velada de bailes en la que cada grupo era una tribu urbana; góticos, raperos, pijos... pondré etc. porque ni me acuerdo de los nombres, ellos se curraron los disfraces y la verdad es que estuvo ¡genial! Fue divertida y original Espero poder colgar las fotos en Picasa para que las podáis ver, porque merece la pena verles. Ya os contarán... De jurado de esta especie de tú si que vales, tuvimos a Ana, Pablo y Juan Luis, monitores de varios de los campamentos de nuestra particular historia que hoy nos vinieron a visitar, acompañados por Marta que hoy dejó los fogones para ejercer de jurado.
Por cierto, cenaron hamburguesa (hechas por el carnicero de Miño) con ensalada y croquetas y un heladín de postre.
Una breve oración, porque el día caprichoso, decidió que tocaba lluvia y para la tienda. Hace rato que no oigo ni una mosca, así que el cansancio, además de darme a mí por el saco, también es mi aliado para que se callen los angelitos...
Pues otro día que se fue y ya hizo la semana desde que llegamos.
Mañana más.
Ciao.
sábado, 27 de julio de 2013
"Tempus Fugit"
Sí, sí... ya sé que eso de que el tiempo vuela es un tópico clásico entre los clásicos, pero no por eso menos cierto. Llevamos ya una semana aquí, ¡quién lo diría! y ya estamos dando vuelta a la esquina desde la que se ve el final, pero no por eso decae el ritmo (el del campamento, claro, porque el mío está hecho unos zorros...) gracias a la tensión que mantienen todavía muchos de los energúm... de los acampados e increíblemente, alguno de los monitores.
Amaneció un hermoso día, así que después del desayuno y las tareas del día, fuimos a la playa a aprovechar el sol que no vaya a ser que en el futuro a corto plazo se torne bien escaso, y eso que el agua está fría de carayo; pero bueno, unos se bañan y como los pimientos de Padrón, otros non. Pero toman el sol, juegan al voley, etc...
De comida hoy toco una exquisita menestra de verduras con carne y un revuelto de champiñones, jamón, y bacon que estaba de chuparse los dedos; de postre, melocotón.
Protestas calladas en el tendido de los que les toca fregar (junto con la limpieza de baños son las tareas digamos... menos apreciadas...) y un rato de tiempo libre hasta la hora de formación. Hoy les propusimos emular la tradición budista de las banderas de oración típicas del Tibet. Consistió en repartir a cada miembro de los grupos unos trozos de tela de distintos colores para que en ellos escribieran una plegaria, hicieran un dibujo, pusieran el nombre de alguien a quién quieran recordar o lo que se les ocurriera en ese sentido. Mañana las colgaremos en el campamento como hacen en las lejanas cumbres tibetanas.
Y en un cambio de tercio tan nuestro, pasamos a la Gynkana de agua o guerra de globos que todos sabéis que consiste en mojar cuanto más puedas a los demás; mira tú que gracioso hombre... Como lo del agua es previsible y ya estábamos todos calados hasta los huesos, me pareció pertinente añadir un toque de harina para animar un pelín el cotarro, lo malo es que alguno os irá con una costra por la orejas que no vayáis a pensar que han contraído ningún tipo de patología dermatológica, que va... frotando se irá, supongo...
La guerra de globos debió abrirles el apetito porque no dejaron ni las raspas. Hoy Marta nos deleitó con una exquisita sopa y unas deliciosas albóndigas (hechas por ella, ¿eh...? nada de precocinados ni nada que se le parezca...) con patatas fritas y yogur de postre.
Tareas de nuevo y nos fuimos a la playa, sí, sí... no me confundí (cosa que sería probable porque ya no veo ni las teclas...) Hoy vivieron una experiencia de oración en la playa. Previamente escribieron en un papelín algún deseo, frase, pensamiento que quisieran enviar a quién pudiera recibirlo, metidos todos en una botella que arrojamos al mar. De las 70 había unas cuantas memeces, pero también había alguna muy decente.Por ejemplo: "disfruta de la vida, pero también debes de pensar en los demás". "No seas lo que quieran que seas. Sé lo que eres". "No dejes que alguien te diga que no puedes hacer algo". "Disfruta de la vida y recuerda que todo lo que valga la pena no será fácil, ¡inténtalo! y "Allí dónde vayas, proclama la Buena Noticia"; como veis, aunque no sean de cosecha propia, al menos pueden leerse; las chorras, casi que mejor las dejo para mejor ocasión... Intenté que se quedaran con el momento. Escuchando el mar. A la luz de las antorchas, tendidos (y casi dormidos) sobre la arena, rodeados de amigos... Que guarden ese momento y lo que significa. Y por qué están aquí. Vuelvo a lo de siempre; ¿qué pensarán...? Ya les decía que tenían dos opciones: disfrutar de ese momento como una oportunidad, o pasar el rato a esperar que acabe para volver al campamento e irse a dormir sin más. Cada uno habrá hecho su elección y espero que haya sido la primera y que en algún momento de esos que les da por contar algo, os hablen, entre otras cosas, que un día, fueron a la playa de noche y aunque casi dormidos, intentaron pensar que es lo que se llevaron de otros campamentos, o que les gustaría llevarse de este. Y no es nada, material, que quepa en la maleta. Ojalá sea algo tan grande, que sólo quepa en sus corazones...
Mañana más.
Amaneció un hermoso día, así que después del desayuno y las tareas del día, fuimos a la playa a aprovechar el sol que no vaya a ser que en el futuro a corto plazo se torne bien escaso, y eso que el agua está fría de carayo; pero bueno, unos se bañan y como los pimientos de Padrón, otros non. Pero toman el sol, juegan al voley, etc...
De comida hoy toco una exquisita menestra de verduras con carne y un revuelto de champiñones, jamón, y bacon que estaba de chuparse los dedos; de postre, melocotón.
Protestas calladas en el tendido de los que les toca fregar (junto con la limpieza de baños son las tareas digamos... menos apreciadas...) y un rato de tiempo libre hasta la hora de formación. Hoy les propusimos emular la tradición budista de las banderas de oración típicas del Tibet. Consistió en repartir a cada miembro de los grupos unos trozos de tela de distintos colores para que en ellos escribieran una plegaria, hicieran un dibujo, pusieran el nombre de alguien a quién quieran recordar o lo que se les ocurriera en ese sentido. Mañana las colgaremos en el campamento como hacen en las lejanas cumbres tibetanas.
Y en un cambio de tercio tan nuestro, pasamos a la Gynkana de agua o guerra de globos que todos sabéis que consiste en mojar cuanto más puedas a los demás; mira tú que gracioso hombre... Como lo del agua es previsible y ya estábamos todos calados hasta los huesos, me pareció pertinente añadir un toque de harina para animar un pelín el cotarro, lo malo es que alguno os irá con una costra por la orejas que no vayáis a pensar que han contraído ningún tipo de patología dermatológica, que va... frotando se irá, supongo...
La guerra de globos debió abrirles el apetito porque no dejaron ni las raspas. Hoy Marta nos deleitó con una exquisita sopa y unas deliciosas albóndigas (hechas por ella, ¿eh...? nada de precocinados ni nada que se le parezca...) con patatas fritas y yogur de postre.
Tareas de nuevo y nos fuimos a la playa, sí, sí... no me confundí (cosa que sería probable porque ya no veo ni las teclas...) Hoy vivieron una experiencia de oración en la playa. Previamente escribieron en un papelín algún deseo, frase, pensamiento que quisieran enviar a quién pudiera recibirlo, metidos todos en una botella que arrojamos al mar. De las 70 había unas cuantas memeces, pero también había alguna muy decente.Por ejemplo: "disfruta de la vida, pero también debes de pensar en los demás". "No seas lo que quieran que seas. Sé lo que eres". "No dejes que alguien te diga que no puedes hacer algo". "Disfruta de la vida y recuerda que todo lo que valga la pena no será fácil, ¡inténtalo! y "Allí dónde vayas, proclama la Buena Noticia"; como veis, aunque no sean de cosecha propia, al menos pueden leerse; las chorras, casi que mejor las dejo para mejor ocasión... Intenté que se quedaran con el momento. Escuchando el mar. A la luz de las antorchas, tendidos (y casi dormidos) sobre la arena, rodeados de amigos... Que guarden ese momento y lo que significa. Y por qué están aquí. Vuelvo a lo de siempre; ¿qué pensarán...? Ya les decía que tenían dos opciones: disfrutar de ese momento como una oportunidad, o pasar el rato a esperar que acabe para volver al campamento e irse a dormir sin más. Cada uno habrá hecho su elección y espero que haya sido la primera y que en algún momento de esos que les da por contar algo, os hablen, entre otras cosas, que un día, fueron a la playa de noche y aunque casi dormidos, intentaron pensar que es lo que se llevaron de otros campamentos, o que les gustaría llevarse de este. Y no es nada, material, que quepa en la maleta. Ojalá sea algo tan grande, que sólo quepa en sus corazones...
Mañana más.
viernes, 26 de julio de 2013
Chove en Santiago
Como titula un hermoso tema del grupo gallego "Luar Na Lubre", Chove en Santiago, y es que tal pareciera que el cielo de Galicia quisiera romper hoy a llorar. Y a fe, que no es por falta de motivos. Al menos ochenta razones para derramar lágrimas, aunque sean en forma de lluvia... Así que el día amaneció lluvioso; pero bueno, hacen falta los días de lluvia para que podamos valorar como merece los días de sol.
Y tampoco fue para tanto, un poco de "orbayu" y nada más. Tras el desayuno tuvimos el rato de reflexión del día en el que abrimos esa ventana virtual por la que intentamos ver que hay ahí fuera. Hoy conocimos la historia de Kim Phuc, la niña que fue víctima de un ataque en 1972 en Vietnan con napalm y que años después tuvo la fuerza y el valor de perdonar e incluso encontrarse con uno de los pilotos que llevó a cabo el ataque; os dejo un enlace en el que podréis ver algo más:
http://www.elmundo.es/elmundo/2007/05/31/solidaridad/1180612712.html
Una vez finalizadas las tareas y aprovechando la visita de Jorge, tuvimos la oportunidad de celebrar la Eucaristía en el campamento que para eso estamos en Galicia. Preparada por ellos y con ocasión de hablar una vez más de las motivaciones reales y auténticas que nos traen aquí y sobre las cosas que deberíamos de llevar en la mochila cuando regresemos a Oviedo.
Y como nunca llovió que no parara, salió el sol. Para comer hoy tuvimos ensaladilla, pescado y fruta.
La tarde, ya con sol, dio paso a la continuación de los torneos deportivos y una Gynkana por equipos en la que había que superar diversas pruebas y de la que espero no queden testimonios gráficos por la cuenta que me trae...
La cena fue a base de crema de calabacín y pollo salteado con brócoli y zanahoria. Exquisito. De postre melocotón.
La puesta de sol fue de las que hacen época y tuve ocasión de reunirme a verla en la capilla con mi grupo de recién confirmados para tener unos minutos de contemplación y vivencia de grupo que aunque breve, siempre resulta agradable. ¡Qué maravilla!
El juego nocturno fue por todo el campamento y consistía en una búsqueda de los monitores por el campamento y bueno... que os lo cuenten ellos....
El tiempo permitió hacer una revisión en este ecuador del campamento un poco más detallada. ¿Qué me parece? Pues por lo general, bien. Es un grupo conocido, compacto... pero seguimos teniendo pequeños problemillas de cumplimiento de normas. El tema de la disciplina sigue siendo complicado... Pero no podemos dejar de insistir; es básico tener unas normas básicas de convivencia; pero bueno... daría para un debate muy extenso y mi neurona y media anda de aquella manera... ¿Cómo podríamos llegar dejar después de tan solo diez días algo que merezca la pena no sólo ser recordado, sino atesorado en lo más hondo de sus sentimientos...?
Pues nada, mañana más y, esperemos, que mejor...
Y tampoco fue para tanto, un poco de "orbayu" y nada más. Tras el desayuno tuvimos el rato de reflexión del día en el que abrimos esa ventana virtual por la que intentamos ver que hay ahí fuera. Hoy conocimos la historia de Kim Phuc, la niña que fue víctima de un ataque en 1972 en Vietnan con napalm y que años después tuvo la fuerza y el valor de perdonar e incluso encontrarse con uno de los pilotos que llevó a cabo el ataque; os dejo un enlace en el que podréis ver algo más:
http://www.elmundo.es/elmundo/2007/05/31/solidaridad/1180612712.html
Una vez finalizadas las tareas y aprovechando la visita de Jorge, tuvimos la oportunidad de celebrar la Eucaristía en el campamento que para eso estamos en Galicia. Preparada por ellos y con ocasión de hablar una vez más de las motivaciones reales y auténticas que nos traen aquí y sobre las cosas que deberíamos de llevar en la mochila cuando regresemos a Oviedo.
Y como nunca llovió que no parara, salió el sol. Para comer hoy tuvimos ensaladilla, pescado y fruta.
La tarde, ya con sol, dio paso a la continuación de los torneos deportivos y una Gynkana por equipos en la que había que superar diversas pruebas y de la que espero no queden testimonios gráficos por la cuenta que me trae...
La cena fue a base de crema de calabacín y pollo salteado con brócoli y zanahoria. Exquisito. De postre melocotón.
La puesta de sol fue de las que hacen época y tuve ocasión de reunirme a verla en la capilla con mi grupo de recién confirmados para tener unos minutos de contemplación y vivencia de grupo que aunque breve, siempre resulta agradable. ¡Qué maravilla!
El juego nocturno fue por todo el campamento y consistía en una búsqueda de los monitores por el campamento y bueno... que os lo cuenten ellos....
El tiempo permitió hacer una revisión en este ecuador del campamento un poco más detallada. ¿Qué me parece? Pues por lo general, bien. Es un grupo conocido, compacto... pero seguimos teniendo pequeños problemillas de cumplimiento de normas. El tema de la disciplina sigue siendo complicado... Pero no podemos dejar de insistir; es básico tener unas normas básicas de convivencia; pero bueno... daría para un debate muy extenso y mi neurona y media anda de aquella manera... ¿Cómo podríamos llegar dejar después de tan solo diez días algo que merezca la pena no sólo ser recordado, sino atesorado en lo más hondo de sus sentimientos...?
Pues nada, mañana más y, esperemos, que mejor...
jueves, 25 de julio de 2013
De folixa en folixa...
Desde el dolor del tremendo accidente de tren que ocurrió a muy poca distancia de aquí, me dispongo de nuevo a dar un poco a la tecla para mantener abierta esta ventanina por la que os asomáis cada día -digo yo- para seguir las vicisitudes del día a día.
Hoy ya no tuvimos gaiteros dándonos los maitines; se ve el cansancio va haciendo su trabajo, así que a alguno tuvimos que "motivarlo" un pelín para que se animara a incorporarse al baile matutino (ahora que no me oye nadie y dado que en el reparto de dones que hizo nuestro Señor, cuando repartió el del baile, servido debía de estar vertiendo aguas...me escaqueo...) El desayuno como cada día y luego las tareas correspondientes. Viendo a alguno/a coger la fregona o hacer alguna otra tarea llegué a decir algo que hace años hubiera jurado que nunca llegaría a decir: que pena que ya no exista la mili. Ni consejos ni vasos de agua a quién no te los pida, pero deberías de hacerles fregar algún día en casa; no está de más saber pasar bien una fregona y otros menesteres domésticos, digo yo... que también como siempre digo, consejos vendo y para mí no tengo...
La sorpresa del día era que teníamos reservadas las pedaletas de la playa, así que aunque el sol se resistía a salir, para allá que nos fuimos a ejercer de lobos de mar. Vuelvo sobre lo dicho hace unos día al respecto del cumplimiento de las normas: No chocar las pedaletas. Cinco minutos después la vista en el horizonte marino recordaba la batalla de Trafalgar. Para afogalos...
La comida: arroz con bonito y chuleta de cerdo con ensalada y patatas y fruta. Ummm... diréis que soy un exagerado y que vendo el artículo, pero que bien comemos...
La tarde la dedicamos a la formación. Una actividad muy interesante de trabajo con fotos en cada grupo que espero haya movido a la reflexión y a conocer también esas otras realidades de la que os hablo a diario.
Han hecho unas fotos ellos que espero pueda poneros un día de estos.
¡Ah! Tuvimos también un taller al que por primera vez fueron todos... ¿pulseras...? ¡no! ¿alguna artesanía...? ¡no! ¿de cuenta cuentos...? ¡no! ¡¡De masajes!! Por parejas se fueron dando masajes relajantes unos a otros guiados por los sabios consejos de Gloria. Yo que probé uno, creo que fue y será el único momento de relajación que he tenido y tendré en todo el campamento...
Como guinda a la formación, tuvimos una pequeña oración/reflexión con Jorge. Partiendo de la lectura del Evangelio de hoy, la preciosa parábola del sembrador, analizó el por qué de nuestro campamento, las motivaciones, los elementos diferenciadores...
El menú de la cena según rezaba la carta a la entrada del afamado restaurante "Marta Chuchua" se componía de: Frituras de croquetas, calamares, empanadillas (desconozco si eran de Móstoles) y pizza (casera), una concesión a una dieta que no me gusta pero que les encanta...
Y después... ¡tachín...! ¡La verbena de Boebre! Ahí sí que despertaron todos. No voy a hacer mucha crónica del momento porque imagino que seréis capaces de imaginar la jugada... Aún me tiembla todo del volumen tan desaforado que tenían!! Y, un clásico ya, el motín a la hora de marchar. Sin comentarios.
Con los mayores hemos sido un poco condescendientes y se han quedado un pelín más. Soy un blando...
Lo malo es que después de intentar convencerles, de decirles que se acuesten que ya está bien y mira que hora es, etc... mientras escribo esto, aparecen aquí los siete magníficos, pescados "in fraganti" metidos todos en una tienda, pasándose por el arco de triunfo lo que les había dicho; ¿qué haces con ellos...? Ay Señor, Señor... siempre son los mismos los que están en todos los fregados... y para que estén de verdad en todos, supongo que mañana se alistarán voluntarios a algunas tareas extra.
En fin, a ver si me dejan de zumbar los oídos y me voy a dormir que hora va siendo ya.
Y como decían al final de aquellos fantásticos dibujos animados de nuestra infancia: "esto es todo amigoooos"
Hoy ya no tuvimos gaiteros dándonos los maitines; se ve el cansancio va haciendo su trabajo, así que a alguno tuvimos que "motivarlo" un pelín para que se animara a incorporarse al baile matutino (ahora que no me oye nadie y dado que en el reparto de dones que hizo nuestro Señor, cuando repartió el del baile, servido debía de estar vertiendo aguas...me escaqueo...) El desayuno como cada día y luego las tareas correspondientes. Viendo a alguno/a coger la fregona o hacer alguna otra tarea llegué a decir algo que hace años hubiera jurado que nunca llegaría a decir: que pena que ya no exista la mili. Ni consejos ni vasos de agua a quién no te los pida, pero deberías de hacerles fregar algún día en casa; no está de más saber pasar bien una fregona y otros menesteres domésticos, digo yo... que también como siempre digo, consejos vendo y para mí no tengo...
La sorpresa del día era que teníamos reservadas las pedaletas de la playa, así que aunque el sol se resistía a salir, para allá que nos fuimos a ejercer de lobos de mar. Vuelvo sobre lo dicho hace unos día al respecto del cumplimiento de las normas: No chocar las pedaletas. Cinco minutos después la vista en el horizonte marino recordaba la batalla de Trafalgar. Para afogalos...
La comida: arroz con bonito y chuleta de cerdo con ensalada y patatas y fruta. Ummm... diréis que soy un exagerado y que vendo el artículo, pero que bien comemos...
La tarde la dedicamos a la formación. Una actividad muy interesante de trabajo con fotos en cada grupo que espero haya movido a la reflexión y a conocer también esas otras realidades de la que os hablo a diario.
Han hecho unas fotos ellos que espero pueda poneros un día de estos.
¡Ah! Tuvimos también un taller al que por primera vez fueron todos... ¿pulseras...? ¡no! ¿alguna artesanía...? ¡no! ¿de cuenta cuentos...? ¡no! ¡¡De masajes!! Por parejas se fueron dando masajes relajantes unos a otros guiados por los sabios consejos de Gloria. Yo que probé uno, creo que fue y será el único momento de relajación que he tenido y tendré en todo el campamento...
Como guinda a la formación, tuvimos una pequeña oración/reflexión con Jorge. Partiendo de la lectura del Evangelio de hoy, la preciosa parábola del sembrador, analizó el por qué de nuestro campamento, las motivaciones, los elementos diferenciadores...
El menú de la cena según rezaba la carta a la entrada del afamado restaurante "Marta Chuchua" se componía de: Frituras de croquetas, calamares, empanadillas (desconozco si eran de Móstoles) y pizza (casera), una concesión a una dieta que no me gusta pero que les encanta...
Y después... ¡tachín...! ¡La verbena de Boebre! Ahí sí que despertaron todos. No voy a hacer mucha crónica del momento porque imagino que seréis capaces de imaginar la jugada... Aún me tiembla todo del volumen tan desaforado que tenían!! Y, un clásico ya, el motín a la hora de marchar. Sin comentarios.
Con los mayores hemos sido un poco condescendientes y se han quedado un pelín más. Soy un blando...
Lo malo es que después de intentar convencerles, de decirles que se acuesten que ya está bien y mira que hora es, etc... mientras escribo esto, aparecen aquí los siete magníficos, pescados "in fraganti" metidos todos en una tienda, pasándose por el arco de triunfo lo que les había dicho; ¿qué haces con ellos...? Ay Señor, Señor... siempre son los mismos los que están en todos los fregados... y para que estén de verdad en todos, supongo que mañana se alistarán voluntarios a algunas tareas extra.
En fin, a ver si me dejan de zumbar los oídos y me voy a dormir que hora va siendo ya.
Y como decían al final de aquellos fantásticos dibujos animados de nuestra infancia: "esto es todo amigoooos"
miércoles, 24 de julio de 2013
Servicio de mensajería de Perbes: aquí vuestros hijos (los que quieren venir, claro, que son pocos...)
Mª José y Álvaro A. B.:
(Conste que Álvaro no quiere subir...) Que estamos muy bien y... eh... simplemente eso, que estamos muy bien.
Vicky Bañegil:
¡Hola! Eh... me lo estoy pasando muy bien. Ayer fuimos al Aquapark, me lo pasé genial, Paula está en el médico porque le duele mucho la barriga. Espero que os lo esteis pasando bien. Bueno, Chao!
Silvia Rodríguez:
¡Hola! Me lo estoy pasando muy bien en el campamento. Ayer fuimos al Aqupark y conseguí montar en las atracciones de los mayores. Espero que Pablo se lo esté pasando muy bien y vosotros también. Chao!
Estrella:
¡Hola! Me lo estoy muy bien. Ayer fuimos al Aquapark y nos tiramos por los toboganes más grandes.¡Ah! Por cierto, ¡feliz cumpleaños papá! Chao!
Nerea:
¡Hola! Me lo estoy pasando muy bien. Ayer fuimos al Aquapark y me gustó. Chao.
María Domenech:
¡Hola papá y mamá! Ayer estuvimos en el Aquapark y me lo pasé muy bien aunque no me dejaron tirarme por los toboganes que quería, aun así me lo pasé bien. Espero que vosotros también os lo estéis pasando bien. Un beso! María.
Carlos: Siento comunicaros que tras media hora dando voces por la ventana, nadie más quiere venir... Uf... cómo os echan de menos...!!
(Conste que Álvaro no quiere subir...) Que estamos muy bien y... eh... simplemente eso, que estamos muy bien.
Vicky Bañegil:
¡Hola! Eh... me lo estoy pasando muy bien. Ayer fuimos al Aquapark, me lo pasé genial, Paula está en el médico porque le duele mucho la barriga. Espero que os lo esteis pasando bien. Bueno, Chao!
Silvia Rodríguez:
¡Hola! Me lo estoy pasando muy bien en el campamento. Ayer fuimos al Aqupark y conseguí montar en las atracciones de los mayores. Espero que Pablo se lo esté pasando muy bien y vosotros también. Chao!
Estrella:
¡Hola! Me lo estoy muy bien. Ayer fuimos al Aquapark y nos tiramos por los toboganes más grandes.¡Ah! Por cierto, ¡feliz cumpleaños papá! Chao!
Nerea:
¡Hola! Me lo estoy pasando muy bien. Ayer fuimos al Aquapark y me gustó. Chao.
María Domenech:
¡Hola papá y mamá! Ayer estuvimos en el Aquapark y me lo pasé muy bien aunque no me dejaron tirarme por los toboganes que quería, aun así me lo pasé bien. Espero que vosotros también os lo estéis pasando bien. Un beso! María.
Carlos: Siento comunicaros que tras media hora dando voces por la ventana, nadie más quiere venir... Uf... cómo os echan de menos...!!
Agua y Sol
Hay días en los que te enfrentas cara a cara a certezas como comprobar lo inexorable del paso del tiempo: cada año me canso más y antes; qué se le va a hacer... Hoy es uno de esos días. Y además cuando contrastas con esa misteriosa e intrigante fuente de energía inagotable que poseen nuestros hijos, pues para qué queremos más... ¿tenía yo esa energía a los 10, 12, 14 ó 16 años...? No lo recuerdo, pero no me suena...
Bueno, al grano, que es lo que os interesa. Hoy salió el sol en condiciones, como tiene que ser, que ya era hora dicho sea de paso... Ayer teníamos nuestras dudas sobre la excursión al Aquapark porque aquí los profetas, augures y meigas (que haberlas, hailas...) en las artes adivinatorias del clima, no parecían ponerse muy de acuerdo en lo que iba a acontecer hoy; y claro, pocas escenas me seducen menos, que la de 71 lebreles en un Aquapark con un típico día de vuelo bajo del grajo; osea, con un frío del carajo. Me congratulo de los buenos resultados de las compañías farmacéuticas, que no seré yo el que tire piedras contra mi tejado, pero no quiero tener a la tropa con faringitis y variopintas dolencias y repartiendo ibuprofeno a diestro y siniestro; pero no: miedos infundados, como decía, un hermoso día que permitió disfrutar de lo lindo de las buenas instalaciones del parque acuático de Cerceda. En un momento que anduve haciendo de vigilante de la playa, vi a uno de los artistas bajar al menos veinte veces por un tobogán en menos de un cuarto de hora. Pensar que exagero, sí, sí...
La gastronomía local, que no está mal, nos brindó unas fantásticas empanadas gallegas para comer y no sé si empezar a creer que de lo que se come se cría, porque más de uno y de dos, ostentan una empanada que para sí quisieran en Mondoñedo, ¿que les dices que no se pueden bañar hasta al menos una hora después de comer...? ¡Quién dijo miedo! y claro, prepárate a escuchar un amplio -e ingenioso, todo hay que decirlo- repertorio de justificaciones hilarantes; en fin... El caso es que alguno pone tanto empeño en esto de los deportes acuáticos que heme de nuevo en un centro de salud a ver si hay que poner unos puntos en la ceja a los aguerridos deportistas, qué cosas... Menos mal que un poco de pegamento (biológico, que no le pusimos loctite, ¿eh...?) lo soluciona todo.
De nuevo al campamento, duchas y cena: suculenta crema de calabacín, carne guisada con patatas y ensalada y un yogur. Hoy cenaron bien...
La velada consistía en un divertido juego en el que se disfrazan para que no les reconozcamos y tienen que capturar unas banderas sin ser identificados; bueno, contado así, reconozco que parece una auténtica chuminada, pero es divertido.
Dado que la noche era propicia, de nuevo la revisión del día (qué poco faltó para que un par de tiendas de nuestras señoritas se quedaran hoy en el campamento por imitar ayer a la Caballé...) pudo hacerse a oscuras en la pista y algunas confesaran sus pecados de ayer por cantar a destiempo. El cuento, en este recorrido por las tradiciones orales de diversos pueblos del mundo, era Africano y la oración, una hermoso texto Maya, con el que en esta noche de luna y estrellada mirábamos a los cuatro puntos cardinales, poniendo velas de distintos colores y haciendo una hermosa oración que espero alguno haya escuchado.
Siempre me pregunto, ¿les quedará algo...? Por protección personal procuro silbar y pensar en Homer Simpon antes de darme una respuesta...
Y donde éramos pocos, parió la guela, y mañana verbena, ¡hala!
Que Dios me de paciencia, porque si me da fuerza igual alguno sale volando...
Así pues, mañana, más.
Seguiremos informando.
PD: El teléfono ni está ni se le espera, así que intentaré que puedan escribir mañana algún mensaje por aquí. Y temo que la mayoría, no os echan mucho de menos... aceptémoslo, es así. Yo ya tengo asumido que el que me quiere más, es el perro...qué le vamos a hacer...
Bueno, al grano, que es lo que os interesa. Hoy salió el sol en condiciones, como tiene que ser, que ya era hora dicho sea de paso... Ayer teníamos nuestras dudas sobre la excursión al Aquapark porque aquí los profetas, augures y meigas (que haberlas, hailas...) en las artes adivinatorias del clima, no parecían ponerse muy de acuerdo en lo que iba a acontecer hoy; y claro, pocas escenas me seducen menos, que la de 71 lebreles en un Aquapark con un típico día de vuelo bajo del grajo; osea, con un frío del carajo. Me congratulo de los buenos resultados de las compañías farmacéuticas, que no seré yo el que tire piedras contra mi tejado, pero no quiero tener a la tropa con faringitis y variopintas dolencias y repartiendo ibuprofeno a diestro y siniestro; pero no: miedos infundados, como decía, un hermoso día que permitió disfrutar de lo lindo de las buenas instalaciones del parque acuático de Cerceda. En un momento que anduve haciendo de vigilante de la playa, vi a uno de los artistas bajar al menos veinte veces por un tobogán en menos de un cuarto de hora. Pensar que exagero, sí, sí...
La gastronomía local, que no está mal, nos brindó unas fantásticas empanadas gallegas para comer y no sé si empezar a creer que de lo que se come se cría, porque más de uno y de dos, ostentan una empanada que para sí quisieran en Mondoñedo, ¿que les dices que no se pueden bañar hasta al menos una hora después de comer...? ¡Quién dijo miedo! y claro, prepárate a escuchar un amplio -e ingenioso, todo hay que decirlo- repertorio de justificaciones hilarantes; en fin... El caso es que alguno pone tanto empeño en esto de los deportes acuáticos que heme de nuevo en un centro de salud a ver si hay que poner unos puntos en la ceja a los aguerridos deportistas, qué cosas... Menos mal que un poco de pegamento (biológico, que no le pusimos loctite, ¿eh...?) lo soluciona todo.
De nuevo al campamento, duchas y cena: suculenta crema de calabacín, carne guisada con patatas y ensalada y un yogur. Hoy cenaron bien...
La velada consistía en un divertido juego en el que se disfrazan para que no les reconozcamos y tienen que capturar unas banderas sin ser identificados; bueno, contado así, reconozco que parece una auténtica chuminada, pero es divertido.
Dado que la noche era propicia, de nuevo la revisión del día (qué poco faltó para que un par de tiendas de nuestras señoritas se quedaran hoy en el campamento por imitar ayer a la Caballé...) pudo hacerse a oscuras en la pista y algunas confesaran sus pecados de ayer por cantar a destiempo. El cuento, en este recorrido por las tradiciones orales de diversos pueblos del mundo, era Africano y la oración, una hermoso texto Maya, con el que en esta noche de luna y estrellada mirábamos a los cuatro puntos cardinales, poniendo velas de distintos colores y haciendo una hermosa oración que espero alguno haya escuchado.
Siempre me pregunto, ¿les quedará algo...? Por protección personal procuro silbar y pensar en Homer Simpon antes de darme una respuesta...
Y donde éramos pocos, parió la guela, y mañana verbena, ¡hala!
Que Dios me de paciencia, porque si me da fuerza igual alguno sale volando...
Así pues, mañana, más.
Seguiremos informando.
PD: El teléfono ni está ni se le espera, así que intentaré que puedan escribir mañana algún mensaje por aquí. Y temo que la mayoría, no os echan mucho de menos... aceptémoslo, es así. Yo ya tengo asumido que el que me quiere más, es el perro...qué le vamos a hacer...
martes, 23 de julio de 2013
Martes variado
Tempus fugit. Hay que ver cómo pasa el tiempo cuando estás metido en esta vorágine... Ha sido un día raro. Amaneció nublado pero así todo fueron a la playa. Antes estuvimos hablando durante más de una hora con nuestro invitado de Benín, Oumaru, que nos contó sobre su vida y su filosofía de vida que no deja de ser muy curioso y tremendamente enriquecedor. Pedidles que os cuenten cuando regresen a ver con qué se quedaron. Hay cosas que chocan con nuestra sociedad; especialmente el respeto y veneración a sus mayores y su sentido común. Sus vivencias en la edad escolar, tan diferentes a las de nuestros hijos y su concepción de las posesiones materiales y su concepto sobre riqueza y pobreza que se parece a la nuestra como un güevu a una castaña. En fin, un "viaje" muy interesante.
Tras este encuentro, fueron a la playa para abrir apetito y así disfrutar de las excelentes y riquísimas lentejas con chorizo y huevos a la mimosa con fruta de postre.
Por la tarde tuvieron una Gynkana divertidísima a juzgar por las fotos que vi, porque Ángeles y servidor nos pasamos la tarde en una clínica de Ferrol con dos acampados que se pusieron de acuerdo para tener un esguince; gajes del oficio...
La velada de la noche fue una de las tradicionales de juegos y canciones que demuestra que los niños, niños son y que da pena que vayan perdiendo esta capacidad de jugar con lo más sencillo y natural ante el avance imparable de las nuevas tecnologías.
La oración y el cuento, de nuevo fue bajo la luz de una impresionante luna llena. Espero que cuando estén en Oviedo, recuerden alguno de estos momentos; a mí, me siguen pareciendo mágicos...
Bueno, pues una crónica breve pero tras dormir sólo tres horas, la pila está pitando, así que mañana, si el Acuapark no acaba ya con la pila de repuesto, os contaré más...
Saludos desde la luna llena de julio que no veáis como presume mirándose en la ría...
lunes, 22 de julio de 2013
Y el Domingo se fue...
Continúan fluyendo los días y ya hemos completado nuestro primer día completo. Un día que amaneció nublado y con algunas gotas en el suelo, lo cual siempre es motivo de preocupación porque para que el éxito del campamento sea completo, es necesario una buena complicidad con el "nuberu" para que no haga de las suyas... Al final, el sol salió y todos contentos.
En la mañana, tras el desayuno, dedicamos unos minutos a explicar el por qué del "Campamento Viajero". Queremos ser viajeros, no turistas. Los turistas pasan por los sitios. A los viajeros, les pasan los sitios por ellos. Un turista es un espectador. Un turista se impregna del lugar. Se une. Se fusiona. Es pedir demasiado quizá, que tan solo en un momento se impliquen en realidades muy distantes y distintas de las que ellos, afortunadamente, viven cotidianamente. Intentamos que durante unos momentos, conozcan algún caso concreto que les puede servir -esperamos- para que durante esos segundos, las vidas de tantos y tantos que jamás nadie recordará, cobren vida en nuestro recuerdo. Hoy conocimos el caso de Bharti Kumasi, una niña india, abandonada por sus padres, que gracias a su empeño, superó todas las dificultades para ir a la escuela y finalmente acabó impartiendo clases en su propia aldea. Si queréis conocer algo más:
http://www.solidaridad.net/noticia/6328/bharti-kumari-una-nina-maestra-con-12-anos
Después de las tareas, nos fuimos a la playa a estrenar la temporada de baños y juegos deportivos y con el apetito bien abierto, a comer... macarrones con bonito, pechuga de pollo con ensalada y sandía.
Al que le tocó fregar, pues a ello, y los demás, tras un rato de tiempo libre, a talleres. Unos pulseras, otros unas porta velas de barro... hay para todos. Merienda y juegos deportivos. Una especie de versión del "baseball" francamente entretenida y otros a "campos medios".
Un rato de esparcimiento, y a cenar: ensalada de arroz, setas y helado. Y tras las tareas correspondientes, la velada nocturna: "stolking", un juego que consiste en encontrar a monitores escondidos que simulan ruidos de extraños animales; claro está, todo a oscuras.
Y aprovechando la buena noche y la luna llena, les conté un hermoso cuento de los hermanos Grimm y la oración, tumbados en el suelo (y alguna roncando...) de comtemplación de la naturaleza, ¡qué mejor!
El cansancio hace mella, y cada vez se duermen un poco antes, porque hoy, algunos, ya estaban tocando la gaita a las 7.30 para desesperación de algunos...
Pues nada, mañana más... y con la preocupación de que las previsiones meteorológicas no sean muy optimistas...
Y a ver si os quieren contar algo ellos por aquí. Lo intentaré. Palabra.
A seguir bien...
En la mañana, tras el desayuno, dedicamos unos minutos a explicar el por qué del "Campamento Viajero". Queremos ser viajeros, no turistas. Los turistas pasan por los sitios. A los viajeros, les pasan los sitios por ellos. Un turista es un espectador. Un turista se impregna del lugar. Se une. Se fusiona. Es pedir demasiado quizá, que tan solo en un momento se impliquen en realidades muy distantes y distintas de las que ellos, afortunadamente, viven cotidianamente. Intentamos que durante unos momentos, conozcan algún caso concreto que les puede servir -esperamos- para que durante esos segundos, las vidas de tantos y tantos que jamás nadie recordará, cobren vida en nuestro recuerdo. Hoy conocimos el caso de Bharti Kumasi, una niña india, abandonada por sus padres, que gracias a su empeño, superó todas las dificultades para ir a la escuela y finalmente acabó impartiendo clases en su propia aldea. Si queréis conocer algo más:
http://www.solidaridad.net/noticia/6328/bharti-kumari-una-nina-maestra-con-12-anos
Después de las tareas, nos fuimos a la playa a estrenar la temporada de baños y juegos deportivos y con el apetito bien abierto, a comer... macarrones con bonito, pechuga de pollo con ensalada y sandía.
Al que le tocó fregar, pues a ello, y los demás, tras un rato de tiempo libre, a talleres. Unos pulseras, otros unas porta velas de barro... hay para todos. Merienda y juegos deportivos. Una especie de versión del "baseball" francamente entretenida y otros a "campos medios".
Un rato de esparcimiento, y a cenar: ensalada de arroz, setas y helado. Y tras las tareas correspondientes, la velada nocturna: "stolking", un juego que consiste en encontrar a monitores escondidos que simulan ruidos de extraños animales; claro está, todo a oscuras.
Y aprovechando la buena noche y la luna llena, les conté un hermoso cuento de los hermanos Grimm y la oración, tumbados en el suelo (y alguna roncando...) de comtemplación de la naturaleza, ¡qué mejor!
El cansancio hace mella, y cada vez se duermen un poco antes, porque hoy, algunos, ya estaban tocando la gaita a las 7.30 para desesperación de algunos...
Pues nada, mañana más... y con la preocupación de que las previsiones meteorológicas no sean muy optimistas...
Y a ver si os quieren contar algo ellos por aquí. Lo intentaré. Palabra.
A seguir bien...
domingo, 21 de julio de 2013
Haló, haló... aquí vuestros hijos...
Debido a la desconexión telefónica, que sirva el blog para que vuestros hijos os escriban unas líneas...
Javi Glez. Le Barbier:
hola que tal estoy en el campa y el telefono esta estropeado a si que que espero que esteis bien asta dentro de 9 dias
Alvaro y MJ A.-Barriada
Hola, estamos pasándonoslo muy bien. Me tocó en la tienda con Sergio, Carlos...
Hola mama estamo0s bien salvo algunos percances........ el telefono estA ESCACHARRADO.
PD: no contesteis con ningún mensaje parida/sobrada. (Álvaro)
Pedro:
hola mamá vamos a ir a cenar enseguida. Después iremos a la cama. Adiós. Un saludo. Y un beso. Te quiero y te amo. Un abrazo. De Pedro.
Guillermo Morales:
Hola mamá. Lo estoy pasando muy bien y no os preocupéis de nada que estoy en buenas manos. Adiós.
Gabriel y Fernando:
Buenas tardes papá y mamá. Os echamos mucho de menos pero lo estamos pasando muy bien. Tenemos nuevos amigos. Hoy estuvimos haciendo deporte en la playa y por la tarde. Ahora vamos a cenar y luego tenemos juegos y luego tenemos cuento y oración y luego nos vamos a dormir. En la tienda estamos muy bien y es muy cómoda. Un beso y buenas noches.
María F. Martín:
Hola papi chulo y mami chula! Lo estamos pasando muy bien y bueno... pues estamos en un sitio muy bonito y no me echéis de menos. Saludos. Os quiero!!
Marta Suárez Pello:
Hola papá y mamá! Como no nos podremos comunicar mucho que sepáis que lo estoy pasando muy bien y no os preocupéis. El campamento me gusta mucho tanto las instalaciones como las actividades y demás. Estamos muy cerca de la playa por lo tanto vamos muy a menudo y lo pasamos muy bien. Un beso! Darle recuerdos a "Sultán" y a las abuelas y demás...
Pablo Salvador:
Hola papá y mamá! Lo estoy pasando muy bien y estamos haciendo muchas actividades y en fin... es muy divertido este campamento. Un beso. Os quiero. Por cierto, Carlos no quiere hablar con vosotros...
Álvaro Parrondo:
Hola! Me lo estoy pasando muy bien. Me duele un poco el pie.Adiós y pásatelo muy bien.
María Domenech:
Hola mamá y papá! Me lo estoy pasando muy bien. Está muy buena la comida y no tengo nada más que contaros. Adiós. Un beso. María.
Marta Lodares:
¡Hola!. Me lo estoy pasando muy bien como siempre y que no creo que envíe muchos más mensajes que estoy muy ocupada. Un besazo! Marta.
Raquel González:
Hola mamá y papá! Este campamento es muy chulo y muy divertido y hacemos muchas actividades y bueno... no tengo nada más que contaros. Un beso. Adiós.
Estrella:
Hola mamá y papá. Me lo estoy pasando muy bien. Dormimos en tiendas que es genial. Me ha tocado con Silvia, que está muy loca... Un besazo. Estrella.
Paula Martínez:
Hola papá y mamá! Estoy aquí en Perbes muy bien con todas mis amigas. Hoy hemos ido a la playa, espero que vosotros lo hayáis pasado muy bien en la piscina. Muchos besos para toda la familia! Paula. <3
Nerea:
Hola papá y mamá! Lo estoy pasando muy bien. Me gusta dormir con las amigas y me gustan las actividades que hacemos. Besos.
Claudia:
Hola! Me lo estoy pasando muy bien. En la tienda me tocó con Vicky. A Paula le tocó en la otra. Estamos muy contentos. Un beso. Adiós!
Vicky:
Hola papis! Me lo estoy pasando chachi. La tienda y el grupo me gustan mucho. María está muy bien aunque no quiere escribir. Espero que os lo estéis pasando bien. Os quiero mucho.
Lo siento, pero llevo media hora dando voces y no quiere venir nadie más... ¡¡palabra!!
Javi Glez. Le Barbier:
hola que tal estoy en el campa y el telefono esta estropeado a si que que espero que esteis bien asta dentro de 9 dias
Alvaro y MJ A.-Barriada
Hola, estamos pasándonoslo muy bien. Me tocó en la tienda con Sergio, Carlos...
Hola mama estamo0s bien salvo algunos percances........ el telefono estA ESCACHARRADO.
PD: no contesteis con ningún mensaje parida/sobrada. (Álvaro)
Pedro:
hola mamá vamos a ir a cenar enseguida. Después iremos a la cama. Adiós. Un saludo. Y un beso. Te quiero y te amo. Un abrazo. De Pedro.
Guillermo Morales:
Hola mamá. Lo estoy pasando muy bien y no os preocupéis de nada que estoy en buenas manos. Adiós.
Gabriel y Fernando:
Buenas tardes papá y mamá. Os echamos mucho de menos pero lo estamos pasando muy bien. Tenemos nuevos amigos. Hoy estuvimos haciendo deporte en la playa y por la tarde. Ahora vamos a cenar y luego tenemos juegos y luego tenemos cuento y oración y luego nos vamos a dormir. En la tienda estamos muy bien y es muy cómoda. Un beso y buenas noches.
María F. Martín:
Hola papi chulo y mami chula! Lo estamos pasando muy bien y bueno... pues estamos en un sitio muy bonito y no me echéis de menos. Saludos. Os quiero!!
Marta Suárez Pello:
Hola papá y mamá! Como no nos podremos comunicar mucho que sepáis que lo estoy pasando muy bien y no os preocupéis. El campamento me gusta mucho tanto las instalaciones como las actividades y demás. Estamos muy cerca de la playa por lo tanto vamos muy a menudo y lo pasamos muy bien. Un beso! Darle recuerdos a "Sultán" y a las abuelas y demás...
Pablo Salvador:
Hola papá y mamá! Lo estoy pasando muy bien y estamos haciendo muchas actividades y en fin... es muy divertido este campamento. Un beso. Os quiero. Por cierto, Carlos no quiere hablar con vosotros...
Álvaro Parrondo:
Hola! Me lo estoy pasando muy bien. Me duele un poco el pie.Adiós y pásatelo muy bien.
María Domenech:
Hola mamá y papá! Me lo estoy pasando muy bien. Está muy buena la comida y no tengo nada más que contaros. Adiós. Un beso. María.
Marta Lodares:
¡Hola!. Me lo estoy pasando muy bien como siempre y que no creo que envíe muchos más mensajes que estoy muy ocupada. Un besazo! Marta.
Raquel González:
Hola mamá y papá! Este campamento es muy chulo y muy divertido y hacemos muchas actividades y bueno... no tengo nada más que contaros. Un beso. Adiós.
Estrella:
Hola mamá y papá. Me lo estoy pasando muy bien. Dormimos en tiendas que es genial. Me ha tocado con Silvia, que está muy loca... Un besazo. Estrella.
Paula Martínez:
Hola papá y mamá! Estoy aquí en Perbes muy bien con todas mis amigas. Hoy hemos ido a la playa, espero que vosotros lo hayáis pasado muy bien en la piscina. Muchos besos para toda la familia! Paula. <3
Nerea:
Hola papá y mamá! Lo estoy pasando muy bien. Me gusta dormir con las amigas y me gustan las actividades que hacemos. Besos.
Claudia:
Hola! Me lo estoy pasando muy bien. En la tienda me tocó con Vicky. A Paula le tocó en la otra. Estamos muy contentos. Un beso. Adiós!
Vicky:
Hola papis! Me lo estoy pasando chachi. La tienda y el grupo me gustan mucho. María está muy bien aunque no quiere escribir. Espero que os lo estéis pasando bien. Os quiero mucho.
Lo siento, pero llevo media hora dando voces y no quiere venir nadie más... ¡¡palabra!!
Y el primer día, pasó...
Hay silencio en el campamento... ¡increíble! Se acabó el primer día que no es de los más fáciles... Caras nuevas, nuevos amigos, conocer el sitio, normas, monitores... cosas nuevas; lo que es lo mismo: una nueva oportunidad a aprovechar.
Es un día que todavía no podemos valorar porque estamos aún en plena fase de acoplamiento mutuo; pero bueno, va bien la cosa. El día estuvo un poco gris, pero la temperatura es buena y nos permitió celebrar la velada, leer el cuento y la pequeña oración, afuera, cosa que es de agradecer. ¿Cuándo a lo largo del año tenemos la oportunidad de poder escuchar un cuento y de una breve y sencilla oración con todo el cielo como techo y con setenta compañeros más alrededor...? Nunca.
Hoy no han dado mucha guerra para dormir y en vez de echarles la bronca (para qué...si no puedes con tu enemigo, únete a él...) mejor meterse con ellos en la tienda y dejar que por propio agotamiento se vayan quedando fritos...
En fin, que el balance no es malo. Siento lo del teléfono, pero palabra que no lo sabíamos... Y las fotos, no encuentro el cable USB, así que hasta que no aparezca no podré subirlas.
Mañana seguiremos informando con algo más de detalle.
¡Hasta luego!
Es un día que todavía no podemos valorar porque estamos aún en plena fase de acoplamiento mutuo; pero bueno, va bien la cosa. El día estuvo un poco gris, pero la temperatura es buena y nos permitió celebrar la velada, leer el cuento y la pequeña oración, afuera, cosa que es de agradecer. ¿Cuándo a lo largo del año tenemos la oportunidad de poder escuchar un cuento y de una breve y sencilla oración con todo el cielo como techo y con setenta compañeros más alrededor...? Nunca.
Hoy no han dado mucha guerra para dormir y en vez de echarles la bronca (para qué...si no puedes con tu enemigo, únete a él...) mejor meterse con ellos en la tienda y dejar que por propio agotamiento se vayan quedando fritos...
En fin, que el balance no es malo. Siento lo del teléfono, pero palabra que no lo sabíamos... Y las fotos, no encuentro el cable USB, así que hasta que no aparezca no podré subirlas.
Mañana seguiremos informando con algo más de detalle.
¡Hasta luego!
sábado, 20 de julio de 2013
¡Ya estamos aquí!
Parafraseando al maestro Joan Manuel Serrat, diría aquello de "todo llega y todo pasa, pero lo nuestro es llegar, andando caminos, caminos al lado del mar..."Así es, aquí estamos echando a andar un año más -¡y van 11!- esta aventura parroquiveraniega del campamento de Perbes. El viaje ha sido cómodo y tranquilo.
Después de colocar al personal en las tiendas y la explicación de las normas de rigor y demás, vamos a ver si cenamos.
Una mala noticia (o buena, según se mire...) No funciona el teléfono, así que me temo que no os podrán llamar; palabra que no lo sabía...
Intentaremos informar cada día con detalle y para cualquier cosa urgente, tenemos teléfonos, así que tranquilos.
Vamos a cenar.
Seguiremos informando.
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